viernes, abril 14, 2006

BEN-HUR

Aprovechando la Semana Santa, démosle un repaso a una (la más, la más, de eso no hay duda) de las películas más emblemática de esta época. Y no sólo es una película muy ad hoc con esta época de redención, sino también es el ejemplo perfecto de lo que tiene que ser el cine Hollywoodense en su más grande expresión: grande, fastuoso, épico, enorme, gigantesco ("Tan sólo"100,000 vestuarios, 8,000 extras, 300 foros).

La trepidante y desgarradora historia de Judah de Ben-Hur, un judío que recibe una enorme injusticia de parte del que alguna vez fue su mejor amigo: Messala, un romano perdido en su propia grandeza, poder y corrupción. Paralelamente a todo esto, esta la historia de Jesús de Nazaret, quien se encontrará con Ben-Hur en los momentos mas claves de sus propias vidas. Vale decir que la escena en la que Cristo le da un vasija de agua a Ben-Hur, aun a costa de las amenazas de los despiadados soldados romanos, es una de las más hermosas y emotivas escenas en ¡toda la historia del cine!.

Entre las cosas criticables de la película, siempre me ha resultado absurdo como judíos, árabes y romanos... todos, inexplicablemente, hablen el mismo idioma! Además, la escena de los barcos, el tiempo le ha pegado duro a los efectos especiales, viéndose bastante chafitas, y las peleas entre combatientes se limitan a algunas coreografías sin mucha agresión y chiste. Además toda la escena de la Pasión de Cristo, quizás después de ver el gore bíblico de Mel Gibson, resulta mas de estampita parroquial que de un retrato del calvario real que supuestamente vivió la persona de Jesús.

Fuera de este par de detalles, la película, a 46 años de distancia, sigue siendo toda una aventura épica, gloriosa, que invita a la reflexión y después de su visionado, tener perspectivas diferentes del rumbo de la propia vida. Porque tan bien es un relato de fe, a la manera mas católica, pensar que cuando parezca que todas las luces se hayan apagado, ahí al final, siempre habrá una luz de esperanza y como el personaje de Quintus Arrius, siempre habrá alguien dispuesto a tenderte la mano.
La impresionante carrera de carrozas en el circo Romano, esta tan bien hecha, que bien se podría decir que fue realizada actualmente. Como dato curioso, no fue dirigida por William Wyler, sino por Andrew Marton, el director de la segunda unidad.
Otro punto a favor, la magnifica banda sonora de Miklós Rózsa (el mismo de Quo Vadis o El Cid) engalanando todos los momentos claves del filme.

¿Qué mas decir de una película tan conocida y reconocida como Ben-Hur? Sencillamente... de esas películas que hay que ver antes de morir.


Puntuación: 9/10

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Pues Sr. Javon
me ha llamado la atencion esta critica y la verdad no recuerdo haber terminado de ver la epica pelicula.. pero ahora estoy tentada a ello...

Saludos..

11:28 p.m.  

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